domingo, 18 de junio de 2017

Es un buen tipo mi viejo

Apoyado sobre la cerca, en ese húmedo cambio estacional lombardo entre el lluvioso otoño y el frío invierno de Como, Italia; allí se encontraba el padre. La temperatura oscilaba entre los 4 y 8 grados centígrados, que cuando se mezcla con la humedad no hay formar de parar el paso del frío hacia el interior de los huesos, de igual forma ahí seguía él. Su mirada evidenciaba el orgullo de un padre viendo jugar y luchar por un lugar en el equipo de la ciudad a su hijo. Se sentía cómplice de un sueño, lo asumía como propio.

Lo que no sabían ambos era que el beso antes de entrenar -sí, con 18 años, y todavía, saluda al padre con un beso- era el último que se daban hasta un año después en la vuelta a Venezuela. Porque el hijo se encontraba del otro lado del océano desde hacía unos meses antes de la oportuna cita de trabajo del padre, casualmente en la misma región del país cuna de sus apellidos, buscando un equipo que le permitiera hacer carrera en ese lado del mundo. Después de terminar con sus obligaciones laborales, el viejo se dedicó a acompañar y ser apoyo en cada una de las pruebas en los equipos donde el joven que buscaba hacerse su propio lugar en uno de los mercados más difíciles, Il Calcio italiano, sumaba decepciones como barajitas repetidas del álbum panini.

Fue desgarrador terminar el entrenamiento, que bastantes esperanzas daban de lograr quedar en el equipo debido a la espectacular presentación en el amistoso de prueba, y no poder compartirlo con su padre, ya que sólo podía ver medio tiempo porque su tren partía a Milano para tomar un avión que lo devolviera a Caracas. Osada jugada la del padre al exprimir su tiempo al máximo para poder ver, aunque sólo medio tiempo, a su hijo jugar en el futbol que más disfrutaba, en el italiano.

Por la nerviosa euforia de afrontar la enésima prueba y la ansiedad que lo controlaba, y rogándole a la fortuna que esa no se convertiera en su sexta decepción en tan solo un par de meses de pruebas en diversos equipos, no era consciente de que no encontraría a su viejo fuera del campo sea cual sea el resultado de la prueba. Fue después del amistoso que sentenciaría su suerte, en la ciudad del lago que da orilla a una de las zonas más aristócratas del norte italiano, que el ansioso chamo cayó en cuenta que no vería más a su viejo hasta no saber cuándo. Ese fue el día en que el noble corazón de un adolescente saboreo la salada lagrima de una despedida y supo que los adioses no eran para él.

Han pasado casi doce años, lo que a priori pareciera un día de despedidas y otro nuevo fracaso, el ¨ya no tan chamo¨ recuerda con orgullo la noble imagen de su padre soportando la desgarradora humedad del invierno alpino. Ve sin miopías el ejemplo de un padre que está ahí para apoyar y ser muestra de fortaleza, apoyo y consecuencia. Con los codos apoyados sobre la cerca, un sweater de algodón de un azul gastado por el uso que apenas lograba contener las embestidas de una brisa que acuchilla la piel, y el ceño fruncido: el viejo se hacía paso con la vista para lograr ver las jugadas del centrocampista centrale de 18 años, su hijo. Que por cosas lindas del futbol le daba la oportunidad de compartir equipo, aunque fuera por solo un día, con el ex mundialista y ex milanista rumano Florin Raducioiu de 36 años.

Han pasado casi doce años desde que en un banco de madera a unos kilómetros de las elitistas mansiones del otro lado del lago di Como, el chamo utilizó un helado de stracciatella y nocciola para ahogar las penas de la despedida que no quería y, a la vez, no pudo dar a su padre, y la frustración de la noticia de que Il Mister  del equipo no estaba interesado en el juvenil italo-venezolano que había ido a prueba. Seguramente ese día forjaría el temple de un insoportable luchador, que estaba dispuesto a hacer las maletas para viajar en tren al sur de la bota esa misma noche, precisamente a Castelvetrano provincia de Sicilia para otra prueba.

Seguramente estas líneas derrumben ese estado de inconciencia, por el hecho de que el helado que normalmente pido en las 4D es el Stracciatella con Nocciola, mi favorito.

Para ti, viejo.

martes, 6 de junio de 2017

El grito del mudo.

Brazos cruzados, energía latente.
Estas circunstancias que atan
un galopante deseo de subversión.

Impotente, pero sin odio;
bienvenido déspota desinterés 
del destino de los esbirros.

Posición cautelar,
discurso comedido, pensado.
Arrebatos descontrolados 
nos los queremos:
caldos de cultivos 
catalizadores de cataclismos humanos.

Pero, ¿dónde te encuentras, humanidad?
Pero, ¿cómo se atreven a llamarlo humanidad?

¿De dónde salieron, banderas?
Mundo: identifícate con otras preocupaciones:
inmateriales, intangibles;
sí puros, nutritivos.

Insomnio inoportuno
te relames de la impotencia,
esta versión de carroña pro activa.

Nunca es suficiente,
no soy suficiente.
El sumar se eclipsa 
con sentimientos de insuficiencia.

martes, 25 de octubre de 2016

Los futbolistas jóvenes no ven futbol.

Subo rápido del desayuno (estamos concentrados con el equipo y, como buena concentración previa a un partido, solo se ve fútbol, se respira fútbol y se habla de fútbol. Por lo menos lo vivo así), prendo la tele rápido y están los equipos listos para el pitazo inicial.

Yo, entusiasmado por ver dos estilos totalmente distintos que dominan La Liga. ¨El cholo¨ Simeone contra Jorge Sampaoli, dos catedráticos de filosofías tácticas totalmente antagónicas se enfrentan en un duelo que, aparte de disputarse la punta de la liga: finalmente no son sólo Barca y Madrid, se juega el morbo popular de la estética del juego de posesión contra el más que conocido juego rígido de Simeone.

El chamo (mi compañero de habitación es uno de los juveniles, a lo largo del semestre me tocó concentrar con muchos de ellos), se mete a bañar. ¨ ¿De verdad?¨, me digo. ¨Cómo se va a meter a bañar ahora¨. En ese momento recuerdo haber concentrado un par de semanas antes con otro juvenil que prefería ver su teléfono antes que la entrevista de Lothar Matthaus.

Van 30´del primer tiempo, Sevilla tiene el 70% de posesión pero el Atlético con una presión bien selectiva lograr generar más situaciones de peligro recuperando y atacando vertiginosamente.

Me fijo en N´Zonzi: el francés del equipo andaluz trota, ¨este tipo trota la cancha pero llega al área rival y aparte se mete entre los dos centrales para darle salida al equipo, encuentra siempre el pase entre líneas con ¨Mudo¨ Vásquez y Nasri, es un genio¨. Al mismo tiempo me fijo en Gabi: ¨no, no es que corre tanto como se cree, el tipo sabe determinar los momentos para generar superioridad numérica en toda la cancha, para marcar y dar opción de pase, aunque sobre todo, para marcar¨.

El chamo prende el secador de cabello después de media hora en el baño (...)

Termina el primer tiempo e inmediatamente busco la incondicional Giostra dei Gol en la RAI. Aparte de ver el resumen de todos los partidos de la Serie A, no dependo de alguna compañía de cable en particular para ver el Calcio, está en todas. Yo crecí, naturalmente esperando siempre el: squilli di tromba (sonido de la trompeta) cada vez que había un gol en otra cancha, para pasar a la otra transmisión y ver el gol; viendo la Serie A de pequeño con mi viejo. Yo mal acostumbré a estos tarajallos, en cada concentración, a quitar la vista del Smartphone en cada Schuili di tromba solo para ver los goles. En ese momento Kalinic aumentaba la cuenta de la Fiorentina sobre el Cagliari.

Comienza el segundo tiempo en La Liga.

Sigo embelesado con el juego posicional de N´Zonzi: en vez de ser los dos mixtos los que fijan a los volantes de primera línea rival, es él, y hasta lo hace con los centrales siendo el medio centro, ¨Este tipo entiende todo¨, me digo buscando el cómo poder hacerlo. A los 10 minutos en una jugada por derecha, va rompiendo líneas trotando. Si, trotando. En todo momento se nota que sabe cómo va a terminar la jugada. Ya es muy tarde para Godin, N´Zonzi cambió de ritmo y quedó mano a mano con el portero, 1-0 para los de Andalucía.

El chamo en el baño otra vez, haciendo: qué se yo qué.

¨ ¿A qué hora juega el Milan? ¿A qué hora juega el Milan?¨. Me meto en la app de mi teléfono: ¨2:45pm, no lo puedo ver, (…)su madre. Ya estaré en -el estadio- La Carolina¨. Listo, en lo que estaba.

El chamo salió del baño y entró de nuevo en el mundo hipnótico smartphoniano, ¨bah…¨

Sigo: ¨Tienen todo el partido sin dársela a Juanfran. Lo mejor que hace el tipo es generar superioridad por la banda y Correa no le da una¨. Los extremos del Sevilla esperan con mucha paciencia bien arriba, fijan a los laterales, le generan mucho espacio a los interiores para jugar. ¨Con razón Nasri la rompe jugando en esa posición¨, pienso.

Termina el partido, Sampaoli cada vez afianza más su idea. El Atlético de Madrid pierde un largo invicto. Un partido tácticamente divino. Cambio de canal y veo que el Inter lo pierde con el Atalanta faltando diez minutos. Son las 11:07am y comienzo a desperezarme.

11:18pm (...)

- ¿A qué hora es el almuerzo?- pregunta el chamo.

Pienso: ¨hasta que habló¨, - Ya, mi pana-.



   

martes, 11 de octubre de 2016

Querido talentoso:...

A ti, a quien la providencia le fue alcahueta. A ti te escribo con el mismo afán con el que el volante de primera línea le pide al enganche que se pare, solo se pare, al lado del volante 5 rival para tapar y presionar su salida. A ti te escribo.

Te escribo en forma de súplica y de advertencia, porque gozas de las peligrosas mieles del talento, esa miel cianúrica que puede llevarte al abismo con la misma rapidez con la que puede levantar a miles de personas de sus asientos por tu dulce arte, cual músico en un sublime concierto o actor de excelso histrionismo en las tablas de un teatro; resiste. Resiste ante la insoportable carga que llevas a cuestas. Insoportable: porque el talento puede ser tan bello que nos puede precipitar al desconcierto de la abrumadora expectativa, esa que la gente te adjudica sin siquiera conocer que es lo que realmente deseas.

Te advierto: con el talento puedes hacer cosas fuera de lo terrenal, pero si tu cerebro no es tan sólido como tan pesada carga necesita, vas a colapsar. Que sería de la Capilla Sixtina sin sus columnas de marfil, obvio, no hablaríamos de Miguel Ángel; ni qué decir de su David de marfil.

Estoy dispuesto a cubrirte las espaldas cuando no llegues a replegar en defensa para que estés lo más fresco posible cuando tengas la pelota. Por favor, entiende que los costados del volante de primera línea rival, cuando juegan con tres en el medio, es el lugar donde puedo hacerte llegar la pelota con mayor facilidad con un pase entre líneas. Otro favor, si es que te permites ser algo condescendiente conmigo, aunque sea trata de hacer el esfuerzo de ganar las segundas pelotas cada vez que dispute el saque largo del portero o algún despeje rival, no es mucho pedir.

Que seas capaz de crear arte no quiere decir que seas capaz de entenderlo. Te aclaro, y deja la prepotencia, el talento es así: crea sin razón y enamora sin lógica, despiertas sentidos, el intelecto sólo les da orden.

Te escribo tratando de protegerte del tentador desequilibrio que genera tu don, que lo sepas aprovechar me beneficiará, y si no, no tendrá algún daño colateral en mí. Solo la frustración de no poder, nuevamente, proteger esta hermosa anomalía del universo. Así que preferiría no tenerte si está en tus planes desfallecer.

Te preguntarás: si no me importa no tenerte si me doy cuenta de tu poco interés en no colapsar, para qué te escribo y por qué me preocupo. Bueno, el hecho es que: sin yo ser un prodigio pretendo defender cada manifestación de belleza, bien sea: artística, intelectual, cultural en sí; y tú, en ese pie, con la pelota eres capaz de manifestar eventos que generan nuevas experiencias que los sentidos son  incapaces de ignorar.

Con el mayor deseo de que estas líneas generen algo de conciencia en ti, te saludo.


PD: Amy Winehouse, Jimmy Hendrix, Kurt Cobain, Janis Joplin, Brian Jones y Jim Morrison forman parte ¨Del Club de los 27¨. Músicos que no soportaron su bella anomalía. Todos ellos murieron a esa edad, a la que se supone que es donde comienzan tus mejores años. No quiere decir que vayas a morir, sólo quería exagerar un poco ja... En fin, NO COLAPSES.

jueves, 8 de septiembre de 2016

ASÍ LA CONOCÍ, por errores que no son errores.


Era una época frustrante en lo profesional, casi nunca entraba en la convocatoria de los 18 jugadores a los partidos. El segundo semestre del año 2010, al igual que los dos semestres anteriores, los pasé justificando mi sueldo: entrenando al máximo nivel de exigencia, sin dejar de ser el primero en llegar y el último en irme, hasta trotando mientras los compañeros hacían prácticas de futbol porque ni ahí jugaba; y participando en eventos de ayuda social en los que se comenzaba a involucrar la institución, ahora bajo el nombre de Deportivo Petare. Esa era mi manera de rendir cuentas a mis jefes.


El Deportivo Petare era un proyecto deportivo y social, digo ¨era¨ porque para desgracia de nosotros los dolientes, hoy por hoy, la institución agota sus esfuerzos en sobrevivir; bajo la tutela de la organización Amigos del Deportivo Petare hacíamos una gran labor social. El equipo había pasado a manos de un grupo de empresarios, los más importantes de la capital, y se auguraba un gran renacer proyectando estabilidad en el tiempo. La administración y junta directiva tenían una visión estupenda de lo que se quería, y el alcalde Carlos Ocariz velaba por la transparencia del proceso hipotecando su imagen y su prestigio. Por fortuna para él todo salió como Dios manda.


Volviendo al tema, tenía año y medio lleno de frustraciones. Llegar al sábado o al día previo del partido donde se anunciaba la convocatoria era sentirse derrotado antes de jugar, ya sabía que no estaría, que no se contaba conmigo. Esto daba pie a convertirme en la primera opción para asistir, en representación del Deportivo Petare, a cada evento social y extradeportivo del equipo. ¨¡Qué raro! Ricky la primera opción¨, con tono de autoflagelación me decía cada vez que me citaban a estos eventos. Conocí lo que es tocar fondo, tocar y conocer sus rincones, mi debilidad por la ayuda social era lo que mantenía la poca dignidad que me quedaba.


Comenzaba octubre y con siete fechas en el calendario el nuevo director técnico seguía sin convocarme, Manuel Plasencia asumió el cargo para el Torneo Apertura 2010, no lo culpo pasé un año habiendo sido convocado un puñado de veces, era prácticamente imposible que me conociera. Si hay algo con lo que he cargado en mi espalda a lo largo de mi carrera es con la condición de remar desde atrás, ganarme un puesto siendo una segunda opción; en ese momento ya me había convertido quizás en la cuarta. En fin, Manuel a quién en poco tiempo se convirtió en una de las personas a quien más admiro y que un cariño tan de abuelo agarré – quien conoce a Manuel sabe de lo fácil que se hace querer -, decide dejarme fuera de la convocatoria como venía sucediendo, por ende, la directiva me designa, por enésima vez, ir al evento social de turno: el McDía Feliz. Evento que hace McDonald’s todos los años. A Ricky, por fortuna esta vez, le tocó ir al de La Castellana donde estaba ELLA.


En un día en el que personalidades ¨influyentes¨, entre ellas yo – no sé en qué momento y bajo cuál argumento me asignaron ese calificativo dado mi situación de inexistente jaja… en la cultura pop, en la que incluyo al futbol -, nos paseábamos por el McDonald´s tratando de convencer a la gente de que compraran un Big Mac, porque con su compra ese dinero recaudado iría como ayuda económica a la casa hogar Ronald McDonald para niños necesitados. Entre modelos, cantantes, deportista, clientes, periodistas, fotógrafos, empleados, yo… estaba la pasante del diario Lider en Deportes vestida de franela blanca ceñida, pero como todo lo de ELLA bien recatada; jeans oscuros, piernas entrecruzadas que le atisbaba un aire de confianza, aislada del bullicio y con un particular semblante de contrariedad, normal en alguien que no coordino con su fotógrafo y terminó yendo al McDonald´s equivocado, al de La Castellana en vez de el de El Rosal.


Entre fotos, entrevistas, echadera de broma con los clientes…, la encargada de prensa del Deportivo Petare me pide que le dé una entrevista a ELLA, la periodista del Lider, para la pauta que le asignaron. Ensimismada en su tímida seguridad de joven y bella – hermosa, muy hermosa jeje…- pasante, se presenta con su tierno: ¨Sofía, mucho gusto¨, y me invita a sentarme. Instalados en el McCafé dándole la espalda a la caja donde se hacen los pedidos, separados de la fila de clientes por un mueble dispensador de Ketchup, una de las muy pocas y singulares formas en la que consumo salsa de tomate, la nota iba referente al evento y el significado del mismo y bla, bla, bla…


Concluidos los menesteres de su trabajo me comenta que estaba elaborando su tesis de grado que mucha relación tenía con equipos deportivos mientras aun esperaba por el fotógrafo. Calculo que si estaba en El Rosal, para ese momento ya iba por Chacao, asumo yo. Ni tonto ni perezoso me ofrezco para ayudarla en su tesis en: qué se yo en qué. Ni tonta ni perezosa acepta y me pide cambiar de números, en la moda de los blackberries también intercambiamos el PIN – acepto que fue ella la primera en pedir el número, yo siempre de achantado -; para yo ayudarla en su tesis sabrá ella en qué, je…


A partir de ese día, lleno de errores, descoordinaciones, malos momentos, lugares poco frecuentados - quien me conoce sabe que nunca voy a un McDonald’s, ya ni por un Mcflurry-, ¨¡Hey! Carl Jung tenías razón con eso del principio de sincronicidad¨; a partir de ese día comenzó nuestro film, apareció Woody Allen para dirigir nuestra mejor comedia romántica. A partir de ese día el mejor cronista deportivo cambió el guion de mi carrera deportiva y le dio un vuelco total. Una serie de eventos afortunadamente errados permitieron que dos personas se conozcan, dos personas se enamoren, y esas mismas dos personas acepten inconscientemente cambiar sus vidas JUNTOS. Al universo hay que saber leerlo, esto me lo enseñó un gran amigo. El universo me dijo: ¨Ricky, lo estás haciendo bien, por ahí es la cosa¨. Momentos buenos momentos malos, decisiones correctas o no tanto; al fin y al cabo son momentos, decisiones; aprendí a que uno le asigna el calificativo.


Yo decidí escuchar al universo, decidí dejarme ir por ELLA. ¡Vaya! Que acerté.


Continuará…


PD: Siempre quise escribir eso Ja…

lunes, 22 de agosto de 2016

Soliloquio post-partido mientras discuto con mi despertador

¨Por qué carajo se la diste al delantero en vez de patear al arco, ¿no te fijaste que el portero estaba tirado en el piso? Si, te achicó el central, pero se te regaló saltando de espalda. No, no vengas con que no estás acostumbrado a estar dentro del área y que no es tu hábitat natural, engancha y patea de zurda al segundo palo, no tenías que ajustarla, el arquero estaba en el piso, lo sabías¨.

- Pana, ¿qué haces marcando la 1:16 de la mañana?, si, ya sé que es tú función marcar la hora, no soy tarado. Voltéate y déjame dormir. Sólo he dormido 4 horas.

¨Lo bueno del segundo tiempo fue: que cuando pasamos a doble línea de 4, por izquierda, dónde agarraste la pelota y diste mucha salida, encontrabas fácil a Cesar. En la línea de tres del medio de ellos su volante mixto por derecha dejaba mucho espacio al lado del cinco y tu volante por izquierda se movía hacia adentro para encontrar esa línea de pase, la encontraste bien. Y cuando no lo hacías con un pase, ganabas terreno posicionalmente y recibías en esa zona¨.

- Sí, ya sé que no hemos ganado un partido. Quita esa cara de 2:27am y ayúdame a conciliar el sueño, ya bastante encabronado estoy como para que me saques en cara que no tengo moral, ni siquiera, para exigir poder dormir tranquilo... 2:29am.

¨Sé que sientes –deja de hablar en tercera persona, estás delirando o qué- que juegas mejor como doble cinco, pero no es excusa, hay que encontrar la manera de empujar al equipo estando más estático en el medio, cuando juego sólo en esa posición. El tema es: con la pelota puedo ser más profundo y vertical para jugar, pero: ¿y sin ella?, no puedo salirme de la zona, es la cagada. Tengo que aprender a mandar a correr a los demás.

- Las 2:47am y mañana después de entrenar tengo que buscar el deco que me mandó el viejo por MRW. No, no me interesa que sean las 2:51am, en algún lugar del mundo con un uso horario mas coherente alguien está tan dispuesto a levantarse como yo para prepararse un café, un par de tostadas y una omellette.

- Tú me entiendes siempre, Juan Valdez, siempre me ayudas a desperezarme. El tipo aquel, si Casio ese mismo, no va a comenzar a pegar gritos a las 5:30am como todos los días desde que llegué a Barquisimeto, tranquilo. En Caracas era porque me despertaba a las 4:30am y era muy temprano, aquí que le regalo una hora más de sueño, no me deja dormir.

¨Nada como el olor a café y pan tostado en la mañana –por hoy, madrugada-. EPA! Pero mira acá la compu, ¿por qué no?, voy: Por qué carajo se la diste al delantero en vez de patear al arco…¨  

- Itune, click. Alicia Keys, click. Try sleeping with a broken heart –puta madre, que conveniente-, click. 4:53am, shhh… alarm off.

sábado, 26 de marzo de 2016

Epa! Estás subiendo muy rápido

¨La cultura es como una montaña, mientras vas subiendo se va embelleciendo el paisaje, cuando llegas a mitad de la montaña la vista es hermosa y el clima es cálido. Pero, a medida que subimos vamos encontrando menos personas, el clima es frío y gris, y aunque podamos conocer más cosas o divisar más a lo lejos el paisaje, dejamos de ver lo hermoso de los detalles y nos encontramos solos¨.

Palabras más o palabras menos, así cito una estrofa de un libro que me prestó mi buen amigo Simón. No es para pasar por debajo de la mesa que me quede marcada esta estrofa, un libro que me abrió una persona especial que no se considera un lector empedernido. Me tomé inconscientemente esta estrofa y la guardé en mi baúl, fue una alerta. Como sistema de autodefensa, una especie de consejo para mi mismo pienso yo, pero remarco, todo inconscientemente, ahora es que me doy cuenta.

¿A qué viene esto? Pues, a medida que mi curiosidad se decanta por todo este tema del medio oriente producto de nuestro orden mundial, el papel de occidente y la segunda guerra mundial, además, las ideologías extremistas sádicas islamitas que nada tiene que ver con los principios de la religión musulmana. Me he saturado y decepcionado de nuestra realidad, sobretodo de la de este lado del mundo, que mucha culpa tiene con respecto a la aparición meteórica de un Estado Islámico (ISIS) que azota medio oriente, y que sus razones tienen. Razones a consecuencia de los actos de este lado del mundo que piensa que es dueña del planeta y puede estructurarla geopolíticamente a su conveniencia política y económica. 

En fin, no ondeemos en ese tema porque hay que documentarse y entender algo que poco de entendible tiene. A lo que quiero llegar, y es a modo de experiencia personal, es que hay que saber hasta qué punto subir en la montaña y detenerse, descender un poco o simplemente mantenerse en una línea vulgar. Aprendí a no considera esto último por malo, estoy seguro que no por mal Dios permitió al hombre crear ese concepto. A lo mejor Nietzsche tenía razón cuando decía que ¨la felicidad yace en la ignorancia¨, no creo que sea tan así. Pero, después de toda esta reflexión puedo decir que la felicidad yace en el ritmo que se sube la montaña.

Descubrí que encerrarse en el conocimiento aísla. Estimular la intelectualidad te aleja soberbiamente de los lindos placeres del contacto humano, no es para juzgar de mala forma esa soberbia ya que no nos damos cuentas, o por lo menos yo no me dí. Pero si detecte esa particularidad prepotente en la naturaleza del conocimiento, es ahí donde me dije: ¨Para un poco, Ricky¨.

Post Data:
Imagínense, leí: El Fénix Islamita, El psicoanalista Nazi, El Choque de Civilizaciones, El Diario de Anna Frank, Genocidio. Vi las películas: El Hijo de Saul, La Suite Francesa. Los documentales: La Secretaria de Hitler y Fotógrafo de Guerra en menos dos meses. No es para menos que tenga este estado de resaca bélica-diplomática. Me llegó la hora de un momento de géneros literarios más clásicos novelescos.